sábado, 8 de diciembre de 2012

Orfeo y Eurídice

Orfeo era el hijo de Eagro, rey de Tracia, y de la musa Calíope. Según los relatos, cuando tocaba su lira, los hombres se reunían para oírlo y hacer descansar su alma. Con su música, Orfeo era capaz no sólo de calmar a las bestias salvajes, sino incluso de mover árboles y rocas y detener el curso de los ríos. Como músico célebre, fue con los Argonautas en busca del vellocino de oroAsí enamoró a la bella Eurídice  y logró dormir al terrible can Cerbero cuando bajó al inframundo a intentar resucitarla.

A pesar de su origen tracio, Orfeo se unió a la expedición de los Argonautas, en la que marcaba el ritmo de los remeros. Con su música, protegió a sus compañeros de las Sirenas, que vivían en la isla Antemóesa, y cantaban hermosas canciones para atraer a los marinos y devorarlos. Cuando oyó las voces de las Sirenas, Orfeo sacó la lira y tocó su música, que era más bella que la de ellas, salvando así a la tripulación.


La historia más conocida sobre Orfeo es la que se refiere a su esposa Eurídice, que a veces es conocida como Agriope. Algunas versiones cuentan de Eurídice que murió al ser mordida por una serpiente mientras huía de Aristeo; otras, que el hecho fatal ocurrió mientras paseaba con Orfeo.
En las orillas del río Estrimón, Orfeo se lamentaba amargamente por la pérdida de Eurídice. Consternado, Orfeo tocó canciones tan tristes y cantó tan lastimeramente que todas las ninfas y todos los dioses lloraron y le aconsejaron que descendiera al inframundo en busca de su amada. 
Camino de las profundidades del inframundo, Orfeo tuvo que sortear muchos peligros; empleando su música, hizo detenerse los tormentos, llantos y lamentos del inframundo por primera y única vez; y, llegado el momento, ablandó el corazón de Perséfone la esposa de Hades quien persuadió a su marido, el cual permitió a Eurídice volver con Orfeo al mundo de los vivos, pero con la condición de que él caminase delante de ella y no mirase atrás hasta que hubieran alcanzado el mundo superior y los rayos de sol bañasen a la mujer.
A pesar de sus ansias, Orfeo no volvió la cabeza en todo el trayecto, ni siquiera se volvía para asegurarse de que Eurídice estuviera bien cuando pasaban junto a un demonio o corrían algún otro peligro. Orfeo y Eurídice llegaron finalmente a la superficie. Entonces, ya por la desesperación, Orfeo volvió la cabeza para ver a su amada; pero ella todavía no había sido completamente bañada por el sol, y aún tenía un pie en el camino del inframundo, así que se desvaneció en el aire, y esa vez fue para siempre.
Según se dice, Hades dios del infierno le puso esa condición a Orfeo y no le entrego a su amante de inmediato porque le parecía que Orfeo era un cobarde, y no había tenido el arrojo de morir por amor, sino que había buscado el medio de penetrar con vida en el inframundo.
Aquí un capítulo de la vieja serie "El narrador de cuento"
En el cual se cuenta la historia

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